Echezeaux 2022
Clos de Vougeot 2022
- -10%
Charmes-Chambertin 2020
Marsannay "Le Finage" 2022
Morey-Saint-Denis En La Rue de Vergy 2022
Marsannay Le Chapitre 2022
Chambolle-Musigny 1er Cru Les Fuées 2022
Gevrey-Chambertin 1er Cru Combe Au Moine 2022
Gevrey-Chambertin 1er Cru Les Champeaux 2022
Charmes-Chambertin 2022
Fixin Crais de Chêne 'Sans Soufre' 2022
- -10%
Fixin Crais de Chêne 'Sans Soufre' 2020
Bourgogne Montre-Cul 2022
Marsannay En Ouzeloy 2022
Bourgogne Aligoté 'Vieilles Vignes' Sans... 2022
Gevrey-Chambertin 2022
Marsannay "Le Finage" 2022
Marsannay Blanc Clos du Roy 2023
Marsannay Les Longeroies 'Sans Soufre' 2022
Côte de Nuits-Villages 2022
Marsannay Champ Salomon 2022
Chambolle-Musigny 'Vieilles Vignes' 2023
Marsannay Blanc Le Clos 'Monopole' 2023
Gevrey-Chambertin "Racines du Temps" 2023
Bourgogne Aligoté 'Vieilles Vignes' 2022
Marsannay Blanc Le Clos 'Monopole' Sans... 2022
Fixin Crais de Chêne 2023
Marsannay En Ouzeloy 2023
Marsannay Clos du Roy 2023
Vosne-Romanée 2023
Una tradición vitivinícola forjada a lo largo de más de un siglo
La finca René Bouvier, fundada en 1910 por Henri Bouvier, es una de las joyas de la Côte de Nuits. Dirigida hoy en día por Bernard Bouvier, representante de la tercera generación, esta bodega perpetúa un saber hacer familiar arraigado en la tradición borgoñona, al tiempo que integra enfoques modernos para realzar cada añada. Auténtico artesano del vino, Bernard Bouvier es reconocido por su meticuloso trabajo tanto en los viñedos como en la bodega, buscando revelar la esencia misma de cada terruño.
Una finca excepcional con múltiples facetas
Con 30 hectáreas repartidas entre seis pueblos emblemáticos de la Côte de Nuits, la bodega explota parcelas variadas, desde denominaciones regionales hasta los prestigiosos Grands Crus. La diversidad de suelos y orientaciones confiere a cada cuvée una identidad única. Entre las parcelas más emblemáticas se encuentran las de Gevrey-Chambertin, algunas de las cuales albergan viñas centenarias. Esta riqueza del patrimonio vitícola permite a la finca ofrecer vinos de una complejidad y profundidad poco comunes.
Una viticultura sostenible, entre tradición y modernidad
Preservar la vida es el núcleo de la filosofía de la finca. Convertido a la agricultura ecológica, René Bouvier privilegia un enfoque respetuoso con la biodiversidad: cubrimiento vegetal natural, labranza del suelo, uso de infusiones y compost natural. Aquí, la intervención humana es mesurada, permitiendo que la vid exprese plenamente su entorno. La vendimia es exclusivamente manual, con una rigurosa selección de las uvas en la parcela y en la bodega para conservar únicamente las bayas más perfectas.
Una vinificación a medida para revelar cada terruño
La precisión es la palabra clave en la bodega de la finca. Las vinificaciones se realizan por parcelas, lo que permite respetar la identidad propia de cada clima. Las fermentaciones se llevan a cabo con levaduras autóctonas para preservar la pureza aromática de los vinos. La crianza, realizada en barricas de roble con una proporción controlada de madera nueva (entre el 20 y el 30 % según las añadas), realza el vino sin enmascarar su carácter. El objetivo es lograr un equilibrio perfecto entre potencia y finura, entre estructura y elegancia.
Cuvées emblemáticas, reflejo del prestigio de Borgoña
La bodega ofrece una amplia gama de vinos, algunos de los cuales se han convertido en referentes absolutos en la Côte de Nuits. Los Gevrey-Chambertin «Racine du Temps» proceden de viñedos centenarios y revelan una profundidad y una complejidad fascinantes. El Marsannay «Les Longeroies», a menudo comparado con un Premier Cru, es una expresión perfecta del Pinot Noir de Borgoña, que combina frutosidad y tensión mineral. Por último, los Grands Crus como Charmes-Chambertin y Échezeaux destacan por su intensidad y su excepcional longevidad.
Reconocimiento mundial y presencia en las mesas más prestigiosas
Los vinos de la Bodega René Bouvier se exportan a todo el mundo y están presentes en las cartas de los restaurantes gastronómicos más prestigiosos. Aclamados por críticos y sumilleres internacionales, figuran regularmente entre las mejores clasificaciones de las guías especializadas. Este reconocimiento es fruto de un trabajo minucioso, en el que cada detalle cuenta, desde la viña hasta la botella. Hoy en día, la bodega sigue superando los límites de la excelencia borgoñona, combinando tradición e innovación para crear los grandes vinos del mañana.