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Mazis-Chambertin 2020
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Echezeaux 2020
Bourgogne Aligoté 2023
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Chambertin 2020
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Meursault 1er Cru Perrières 2021
Chassagne-Montrachet 1er Cru Blanc Tête du... 2023
Un legado familiar desde el siglo XIX
El Domaine Armand Heitz tiene sus orígenes en el siglo XIX, cuando la familia Nie-Vantey poseía un vasto patrimonio vitícola en Borgoña, que se extendía desde Santenay hasta el Clos de Vougeot. Tras la crisis de la filoxera, se vendieron la mayoría de los viñedos, pero algunas de las mejores parcelas de la Côte de Beaune fueron conservadas por Georges Lochardet, bisabuelo de Armand Heitz. Varias generaciones más tarde, la fusión entre los linajes Lochardet y Heitz dio lugar a una finca familiar con una fuerte identidad, ahora dirigida por Armand Heitz, quien perpetúa la tradición al tiempo que integra una visión sostenible e innovadora.
Un viñedo excepcional en la Côte de Beaune
La finca se extiende por varias denominaciones de origen prestigiosas, con parcelas destacadas en Chassagne-Montrachet, Meursault, Pommard y Volnay. Esta diversidad de terruños permite a Armand Heitz producir vinos de gran precisión, en los que cada cuvée revela las sutilezas de su suelo y su clima. Como complemento a los terruños históricos de la familia, la finca también se ha expandido a la Côte de Nuits y al Beaujolais, reafirmando su ambición de alcanzar un alcance cada vez mayor.
Una viticultura sostenible y comprometida
Convencido de que el futuro del vino pasa por el respeto a la naturaleza, Armand Heitz ha adoptado prácticas agrícolas inspiradas en la permacultura y la agricultura regenerativa. La finca favorece el cubrimiento natural con hierba, la biodiversidad y limita al máximo la intervención en los suelos para preservar su equilibrio. Se prohíben los insumos químicos y los tratamientos se realizan únicamente con productos naturales. Este enfoque, en armonía con el medio ambiente, tiene como objetivo reforzar la vitalidad de las viñas y producir uvas de una calidad excepcional.
Vinificaciones precisas y auténticas
En la bodega, Armand Heitz aboga por una vinificación poco intervencionista para dejar que el terruño se exprese plenamente. Las fermentaciones se realizan con levaduras autóctonas y las extracciones son suaves para preservar la finura de los taninos. La crianza se lleva a cabo en barricas de roble, con un uso moderado de madera nueva para no enmascarar la identidad de los vinos. Este enfoque permite obtener cuvées equilibradas, elegantes y dotadas de una hermosa pureza aromática.
Vinos de estilo singular y creciente renombre
Los vinos de la Bodega Armand Heitz se distinguen por su precisión, frescura y profundidad. Los blancos, como el Meursault o el Chassagne-Montrachet, ofrecen notas minerales y una bonita tensión, mientras que los tintos, procedentes de Pommard y Volnay, se caracterizan por su complejidad y su textura sedosa. Gracias a su compromiso con la excelencia y a su enfoque respetuoso con el medio ambiente, Armand Heitz ha sabido imponer su estilo único y ganarse el reconocimiento de aficionados y críticos de todo el mundo.