L'Infernal, una aventura franco-española en la cumbre del Priorat
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Un proyecto nacido de la amistad entre viticultores
La bodega L’Infernal vio la luz en la década de 2000 gracias a tres apasionados viticultores franceses: Dominique Huber, Laurent Combier y Jean-Michel Gerin. Todos ellos procedentes de grandes regiones vinícolas (Ródano, Rosellón…), se unieron en torno a un mismo sueño: explorar el terruño único del Priorat, en Cataluña, al sur de Barcelona. El nombre «L’Infernal» hace referencia a la dificultad de las condiciones de cultivo… pero también a la belleza salvaje del lugar.
Un terruño volcánico y escarpado
Las viñas de la finca están plantadas en laderas escarpadas, entre 300 y 500 metros de altitud, sobre suelos de pizarra denominados «llicorella». Estas condiciones extremas, combinadas con un clima mediterráneo cálido y seco, permiten una concentración natural de las uvas y una expresión muy pura del terruño. Los rendimientos son bajos, pero los vinos resultantes son intensos, estructurados y de gran energía.
Variedades mediterráneas sublimadas
L’Infernal trabaja principalmente con las variedades autóctonas del Priorat: Garnacha, Cariñena y Syrah. Cada parcela se vinifica por separado para preservar su identidad. Los tintos son potentes pero elegantes, con notas de frutos negros, especias, regaliz y mineralidad. Algunas añadas también se crían en barricas o ánforas para afinar la materia.
Un enfoque preciso y artesanal
Las prácticas de cultivo son respetuosas con el medio ambiente, con la voluntad de limitar los insumos y favorecer un equilibrio natural. En la bodega, las vinificaciones pretenden ser poco intervencionistas, para dejar que la uva y su origen hablen por sí mismas. El resultado: vinos vibrantes, sinceros y expresivos, que combinan potencia y finura.
L’Infernal, figura emergente del Priorat
En apenas dos décadas, L’Infernal se ha consolidado como una de las bodegas más singulares y de mayor calidad del Priorat. Sus cuvées, escasas y codiciadas, seducen por su precisión y profundidad. Se trata de una expresión moderna y viva de uno de los terruños más extremos y fascinantes de España.