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Pommard 1er Cru Les Rugiens 2015
Un legado familiar desde el siglo XVIII
Fundada en la década de 1730, la Domaine de Montille es una bodega familiar emblemática de Borgoña. Situada en Volnay, en el corazón de la Côte de Beaune, ha atravesado los siglos conservando su patrimonio y su saber hacer vitivinícola. Hoy en día, se extiende sobre unas 20 hectáreas repartidas en 20 denominaciones de origen prestigiosas, la mayoría de ellas Premiers y Grands Crus.
Terruños excepcionales en la Côte de Beaune y la Côte de Nuits
La finca es reconocida por la calidad de sus vinos tintos y blancos, producidos en algunas de las denominaciones más famosas de Borgoña. En Volnay, sus Premiers Crus como Les Mitans y En Champans destacan por su finura y elegancia. En Pommard, Les Rugiens ofrece una estructura potente y aromas profundos. En la Côte de Nuits, el Vosne-Romanée Premier Cru Aux Malconsorts seduce por su complejidad y refinamiento. En cuanto a los blancos, el Meursault Premier Cru Les Perrières destaca por su tensión y mineralidad.
Una viticultura comprometida y respetuosa
Desde 1995, la bodega ha apostado por la viticultura ecológica, antes de adoptar los principios de la biodinámica en 2005. El objetivo es preservar el equilibrio natural de la viña, fomentar la biodiversidad y permitir una expresión auténtica del terruño. La vendimia es exclusivamente manual, lo que garantiza una selección minuciosa de las uvas y una calidad óptima.
Un saber hacer único en la vinificación
La vinificación se basa en métodos tradicionales, combinados con un enfoque innovador y preciso. Las fermentaciones se realizan a menudo con racimos enteros, lo que aporta una buena estructura tánica y una complejidad aromática a los vinos tintos. La crianza se realiza en barricas de roble francés, con una proporción moderada de madera nueva para preservar la identidad de la añada y del terruño. Cada cuvée recibe un cuidado especial para revelar todo su potencial.
Vinos reconocidos en todo el mundo
Los vinos de la Bodega de Montille son muy apreciados por los aficionados y coleccionistas de todo el mundo. Apreciados por su equilibrio, su precisión y su longevidad, figuran entre las mejores expresiones del viñedo de Borgoña. La bodega encarna una filosofía de respeto por el terruño y de búsqueda constante de la excelencia, produciendo vinos que mejoran admirablemente con el tiempo.