Domaine Amiot-Servelle: La elegancia de los vinos de Chambolle-Musigny
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Un legado familiar en el corazón de Borgoña
La finca Amiot-Servelle, situada en Chambolle-Musigny, es fruto de una larga tradición vitivinícola familiar. Fundada en la década de 1920 por Clément Tachot, la finca se ha transmitido de generación en generación, evolucionando con pasión y dedicación. Hoy en día, Prune y Antoine Amiot-Servelle, representantes de la nueva generación, perpetúan este legado combinando el saber hacer ancestral con las técnicas modernas.
Un compromiso con la viticultura ecológica
Desde 2003, la finca practica la viticultura ecológica, obteniendo la certificación en 2008. Este enfoque respeta el equilibrio natural del viñedo, favoreciendo la biodiversidad y la salud de los suelos. Los viñedos, repartidos en 8 hectáreas, se extienden principalmente por las prestigiosas denominaciones de Chambolle-Musigny, con parcelas destacadas en Charmes-Chambertin Grand Cru, Clos Saint-Denis Grand Cru y el Premier Cru «Les Amoureuses».
Vinos que reflejan el terruño
La bodega Amiot-Servelle es reconocida por producir vinos que expresan con finura y elegancia las características únicas de sus terruños. Las cuvées se distinguen por su pureza aromática, su delicada estructura y su notable potencial de guarda. Cada vino es el fiel reflejo de su origen, ofreciendo a los amantes del vino una experiencia sensorial inolvidable.
Una vinificación precisa y respetuosa
La vinificación en la finca se lleva a cabo con minuciosa atención, combinando tradición e innovación. Las uvas se vendimian a mano, se seleccionan con esmero y luego se fermentan con levaduras autóctonas. La crianza se lleva a cabo en barricas de roble, con una proporción adecuada de madera nueva, con el fin de realzar el vino sin enmascarar su expresión original. Este enfoque garantiza vinos equilibrados, armoniosos y representativos de su terruño.
Reconocimiento internacional
Gracias a su compromiso con la calidad y el respeto por el medio ambiente, los vinos de la finca Amiot-Servelle son aclamados por críticos y aficionados de todo el mundo. Su presencia en las mejores mesas y en las bodegas de los coleccionistas da testimonio de su excelencia y de su capacidad para encarnar la esencia de los grandes vinos de Borgoña.