Côtes-du-Rhône "La Papesse" 2023
Côtes-du-Rhône "L'Emouvante" 2023
Una aventura que surgió de un punto de inflexión en sus vidas
En 1978, Michèle Aubéry y su marido, Philippe Laurent, se instalaron en la Drôme provenzal con un sueño: producir vinos que reflejaran la naturaleza cruda y viva de su terruño. Tras la repentina desaparición de Philippe en 1999, Michèle asumió el reto en solitario, insuflando un nuevo aire a la finca. Su hijo, Maxime-François, se unió a ella unos años más tarde, compartiendo su compromiso con una viticultura sincera y libre.
La garnacha, una variedad enaltecida
En la finca Gramenon, la garnacha reina como reina. Aquí no hay estandarización: cada añada es una expresión única del clima y de los suelos arcillo-calcáreos. Las viñas centenarias ofrecen uvas de una concentración excepcional, que reflejan toda la intensidad del terruño. Esta variedad, a menudo trabajada en masa, encuentra aquí una interpretación fina y sutil, entre frescura, estructura y profundidad aromática.
Un enfoque artesanal e instintivo
Fiel a su enfoque intuitivo de la viña, Michèle ha desterrado los productos químicos desde el principio. Hoy en día, la finca aplica prácticas biodinámicas que privilegian la vida de los suelos y el equilibrio natural de las parcelas. El laboreo se realiza a caballo, los tratamientos son a base de plantas y la vendimia es totalmente manual. Cada cepa es observada, comprendida y respetada.
Cuvées con gran personalidad
Cada vino de la finca Gramenon cuenta una historia. «La Sagesse» revela la profundidad y la serenidad de las viñas viejas, mientras que «L’Émouvante» seduce por su grano tánico sedoso y su trama especiada. «Poignée de Raisins», con su fruta explosiva, encarna la espontaneidad y la energía de la juventud. Estos vinos, nunca filtrados, siempre sinceros, evolucionan libremente con el paso del tiempo.
Una bodega de culto para los amantes de los vinos vivos
Con su sello singular, Gramenon se ha convertido en una referencia ineludible para los apasionados de los vinos naturales. Sus botellas son muy buscadas más allá de las fronteras, y se invitan a las mesas más selectas y a las bodegas de los aficionados entendidos. Sin embargo, este reconocimiento nunca ha alterado la filosofía de la bodega: permanecer fiel a la tierra, a los ciclos de la naturaleza y a la emoción del vino libre.