Ruppert-Leroy Cuvée Fosse Grely Brut Nature 2022
Ruppert-Leroy Les Cognaux Brut Nature 2022
Ruppert-Leroy Martin Fontaine Brut Nature No añada (NV)
Ruppert-Leroy La Bergerie Brut Nature No añada (NV)
Ruppert-Leroy Cuvée 11, 12, 13...Brut Nature No añada (NV)
Ruppert-Leroy Papillon Brut Nature No añada (NV)
Una bodega familiar arraigada en el terruño
En el corazón de la Côte des Bar, en el pueblo de Essoyes, la Maison Ruppert-Leroy encarna un enfoque profundamente respetuoso con la naturaleza y el vino. Inicialmente una granja de cría de ovejas creada en los años 70 por Gérard Ruppert, la propiedad se fue orientando progresivamente hacia la viticultura. Hoy, bajo el impulso de Bénédicte Ruppert y su marido Emmanuel Leroy, la finca se ha convertido por completo a la biodinámica y cuenta con certificación desde 2014.
Un viñedo moldeado por la naturaleza
La finca se extiende sobre 4 hectáreas, repartidas en tres parcelas distintas: Fosse-Grely, Les Cognaux y Martin-Fontaine. Cada viñedo se cultiva prestando especial atención a la biodiversidad, utilizando preparaciones a base de plantas y compost para reforzar la vitalidad de los suelos. Las vides están arraigadas en suelos calcáreos ricos en fósiles marinos, lo que confiere a los vinos una marcada mineralidad. No se utilizan herbicidas ni tratamientos químicos, y la vendimia se realiza manualmente para preservar la integridad de las uvas.
Cuvées de parcela, reflejo del terruño
La filosofía de Ruppert-Leroy se basa en un enfoque parcelario y monovintage, lo que permite que cada cuvée exprese la identidad única de su terruño. La emblemática cuvée Fosse-Grely, un ensamblaje de Pinot Noir y Chardonnay, procede de un terruño arcillo-calcáreo que le confiere una gran profundidad aromática. Les Cognaux, elaborado exclusivamente con Pinot Noir, despliega una potencia y una mineralidad notables, revelando la huella de los fósiles marinos presentes en sus suelos calcáreos. Por último, Martin-Fontaine, una cuvée Blanc de Blancs, expresa toda la finura del Chardonnay con una tensión salina y una elegancia cincelada.
Una vinificación natural, respetuosa y pura
El proceso de vinificación sigue un enfoque natural y no intervencionista, lo que permite que los vinos se desarrollen sin artificios. Las fermentaciones se realizan con levaduras autóctonas, sin adición de azufre, ni clarificación ni filtración. Cada vino se cría durante nueve meses sobre lías finas en barricas de roble antes de ser embotellado para un envejecimiento adicional de 18 a 20 meses sobre lías. Los champanes Ruppert-Leroy son exclusivamente Brut Nature, sin dosaje, con el fin de revelar toda la pureza de la fruta y del terruño.
Un champán artesanal, raro y muy apreciado
Con una producción limitada a unas 22 000 botellas al año, Ruppert-Leroy se impone como un nombre muy buscado por los aficionados y sumilleres de todo el mundo. Presentes en las mesas gastronómicas y en las bodegas especializadas, estos champanes seducen por su precisión y sinceridad. La combinación de una viticultura biodinámica rigurosa y una vinificación artesanal confiere a estas cuvées una identidad única, lo que convierte a Ruppert-Leroy en uno de los productores más respetados de la Côte des Bar.