Una emblemática bodega familiar de Patrimonio
La finca Antoine Arena es una de las pioneras del renacimiento vitícola en Córcega. Situada en Patrimonio, en la región de Nebbiu, esta finca ha marcado la historia de los vinos corsos al poner en valor las variedades autóctonas y adoptar prácticas respetuosas con el medio ambiente. Hoy en día, la tradición continúa con Jean-Baptiste Arena, quien perpetúa la excelencia familiar al tiempo que aporta su propia visión del terruño.
Un terruño excepcional entre el mar y la montaña
El viñedo se extiende por laderas calcáreas que disfrutan de un clima mediterráneo ideal, entre influencias marítimas y la protección de las montañas. Esta diversidad geológica y climática confiere a los vinos una frescura mineral y una profundidad aromática únicas. El Vermentinu expresa aquí una hermosa tensión y una gran finura, mientras que el Niellucciu, variedad emblemática de la isla, da lugar a tintos potentes y estructurados.
Un compromiso con vinos puros y vivos
Pionero de la agricultura ecológica y biodinámica en Córcega, Antoine Arena siempre ha rechazado los insumos químicos para preservar la autenticidad del terruño. Jean-Baptiste continúa este compromiso con prácticas naturales, vendimias manuales y vinificaciones sin artificios. Las fermentaciones se realizan con levaduras autóctonas y la crianza, en depósitos o en barrica, respeta la identidad de cada parcela.
Vinos con gran personalidad
Las cosechas de la finca se distinguen por su equilibrio y su intensidad aromática. Los blancos, elaborados con Vermentinu, ofrecen una mineralidad marcada y aromas de flores blancas y cítricos. Los tintos, a base de Niellucciu, revelan notas de frutos negros, especias y una estructura elegante, ideal para la guarda. Cada cuvée refleja una interpretación sincera del terruño de Patrimonio.
Domaine Antoine et Jean-Baptiste Arena, una referencia ineludible en Córcega
Gracias a un trabajo minucioso y a un enfoque profundamente respetuoso con la vida, la bodega Antoine et Jean-Baptiste Arena encarna la excelencia de los vinos corsos. Codiciadas por los amantes del vino de todo el mundo, sus cuvées expresan con precisión el alma y la diversidad del viñedo insular. Degustar un vino de la bodega Arena es adentrarse en un Patrimonio vibrante, auténtico y atemporal.